La Nao Santa María de Cristóbal Colón

La Nao Santa María es uno de los barcos más célebres de la humanidad. El 12 de octubre 1492 capitaneado por Cristóbal Colón, protagonizó uno de los hitos más importantes de la historia: el Descubrimiento de América, el Encuentro entre dos Mundos que cambió el devenir de la historia universal.

El 3 de agosto de 1492 partió desde el puerto de Palos de la Frontera (Huelva) junto las carabelas “Pinta y “Niña”, las llamadas “Tres Carabelas” de las que esta nao, era nave capitana. En todas las referencias de Colón a la Santa María en el célebre Diario de esta expedición, el almirante la denomina “nao”, de igual modo que lo recoge otros cronistas de la época:

“Cristóbal Colón fletó, allende aquellos dos, una nao… y en la tercera, que era la nao algo mayor que todas, quiso ir él, y así aquella fue la capitana”

Fue adquirida por la corona española para que formara parte de la expedición colombina a Juan de la Cosa, cántabro pero vecino entonces del Puerto de Santa María, aunque es generalizada la creencia de que fue construida en algún punto del litoral de Galicia, de ahí su anterior nombre: La Gallega.

El 12 de octubre de 1492 la Nao Santa María, tripulada por 40 hombres, llegó a América junto a las carabelas, protagonizando uno de los encuentros más transcendentales de la historia. Estando en la isla Española el día de Navidad de aquel año, por descuido del grumete que iba llevando su timón, encalló en unos bajos y naufragó. En el lugar del naufragio conocido como bahía de Caracol (Haití), se levantó con sus restos el primer asentamiento español en América, el Fuerte Navidad.

Las referencias que aporta el Diario y otras fuentes históricas de la época, permiten conocer algunas de las características y detalles de esta Nao Santa María: era una nave de mayor porte, formas más llenas y mayor calado que las carabelas, pero de menor andar, con castillo de proa, tolda, toldilla y cámara.

Arbolaba en sus cuatro palos, vela trinqueta, gavia y mayor compuesta por papahigo y dos bonetas, mesana de vela latina y cebadera en el bauprés. Llevaba el pinzote como sistema de gobierno y dos bateles auxiliares a bordo.

Su porte no está especificado, pero según estudios realizados en base a documentos históricos de expediciones posteriores y tratadistas de construcción naval de la época, en función de su número de tripulantes, pudo ser de 100 toneles aproximadamente. Siguiendo la misma investigación en base estas fuentes históricas, tratados, cronistas, iconografía y otras fuentes ajustadas, se han calculado sus principales dimensiones, según las fórmulas de aqueo del siglo XVI, así como sus formas y detalles constructivos.